Aros de colores: por qué Papiroga dice que son emociones - Leontina Joyas

Aros de colores: por qué Papiroga dice que son emociones

Hay una prueba que hacemos cada vez que llega una caja de Papiroga, llena de aros de colores. Abrimos, los ponemos sobre la mesa y no decimos nada. Y siempre, siempre, cada una estira la mano hacia un color distinto.

A una de nosotras se le van los ojos al azul. A la otra, al rosa con rojo. Nunca coincidimos... y eso, lo entendimos después, tiene bastante más explicación de la que creíamos.

Una marca de Madrid que piensa en color antes que en forma

Papiroga nació en Madrid en 2011. Llevan más de quince años haciendo aros de metacrilato con una idea que repiten en todas partes y que al principio nos sonó a frase de catálogo: los colores son emociones.

Pero no es solo marketing. En su web tienen una biblioteca de color completa, donde cada tono tiene su propia ficha con historia, código y lo que provoca. Amarillo de Nápoles. Verde Húngaro. Púrpura Sacerdote. Rosa Francés. Nos la leímos entera una noche (una de esas en que una dice me acuesto temprano y a la una sigue leyendo sobre un insecto que vive en las encinas).

Porque sí: el Rojo Kermes sale de un insecto. Durante siglos fue el tinte más caro de Europa, vistió a reyes y cardenales, y desapareció cuando llegó la cochinilla americana, que era más barata. Papiroga lo describe como un rojo que no grita. Un rojo con autoridad silenciosa. Nos encantó eso de que un color pueda tener carácter y no solo volumen.

Con el Verde Celadón pasa algo parecido. Nació por accidente en la China de la dinastía Song, cuando los ceramistas intentaban imitar el jade. Para Papiroga es un verde que no llama, pero si está, le costará irse. Si eso no es una descripción de personalidad, no sabemos qué es.

Lo que el metacrilato le hace al color

Acá viene la parte técnica. Cortita, prometido.

El metacrilato deja pasar la luz. No es una pintura que tapa: el color queda adentro, con profundidad, y cambia según dónde estés. Con luz de ventana se ve de una forma. Al atardecer, de otra. En un matrimonio con luces cálidas, de otra más.

Por eso las fotos nunca les hacen justicia del todo (te lo decimos con pena, porque las fotos las sacamos nosotras). Y por eso también son tan livianos: un maxi de Papiroga se usa todo el día sin acordarte de que lo llevas puesto.

Qué aros de colores te llaman (y qué dice eso)

Papiroga no te va a decir que el azul es para las tímidas y el rojo para las seguras. Su idea es otra: el color que eliges depende de cómo te sientes ese día. Y de cómo te quieres sentir. Tienen hasta una newsletter de colorimetría para eso.

Nosotras lo traducimos así, a la chilena.

Azul, cuando necesitas aire. Ellas dicen que el azul se acerca como una ola que quiere contarte un secreto. Los Naturaleza Azul son exactamente eso: un azul eléctrico que te ilumina la cara aunque hayas dormido cuatro horas. Y si los maxi te dan susto, los Claridad Azul son mini y hacen el mismo trabajo con menos drama.

Aros Naturaleza Azul de Papiroga en metacrilato azul eléctrico

Rojo y rosa, cuando quieres que se note que llegaste. El rojo, según Papiroga, aparece, se impone y enciende todo lo que toca. Los Vida Rosa mezclan rosa con rojo espejado y son de esos aros que hacen que te pregunten dónde los compraste.

Aros Vida Rosa de Papiroga en rosa con rojo espejado

Verde, cuando quieres calma. Los Bráctea Viridiana, de la colección Argentia, son largos, desmontables y se mueven al caminar. Un verde que acompaña en vez de pedir atención.

Aros largos Bráctea Viridiana de Papiroga en verde, colección Argentia

Fucsia, cuando el día viene gris. Los Clivosa Fucsia son de Arrecife, la colección inspirada en el océano. Un lunes de invierno en Santiago con estos puestos es otro lunes. Lo sostenemos.

Aros Clivosa Fucsia de Papiroga, colección Arrecife

El color que no elegirías (y deberías probar)

Una confesión. Cuando vimos los primeros aros amarillos pensamos: esto no se lo va a poner nadie. El amarillo asusta. Suena a verano, a algo infantil, a ¿y con qué lo combino?

Nos equivocamos. Los Primavera Vainilla son un amarillo suave, casi crema, y además son modulares: cambias la flor por el corazón cuando quieras. Con jeans y polera blanca hacen algo que ningún dorado logra. Se ven frescos. De hecho, los jeans con polera blanca son el mejor fondo para cualquier color de Papiroga, pruébalo.

Aros modulares Primavera Vainilla de Papiroga en amarillo suave

Si te gusta armar el look partiendo por el color, también escribimos sobre cómo elegir bijoux por color.

Haz nuestra prueba

La próxima vez que entres a ver lo que tenemos de Papiroga, no leas los nombres. Tampoco los precios. Pasa por las fotos de corrido y fíjate en cuál se te queda pegada la vista.

Ese es tu color de hoy.

Mañana puede ser otro. Para eso existe más de uno.

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